Apnea del sueño: Qué es, síntomas, riesgos y tratamiento
- Dra. Leisa Velázquez

- 10 jul 2025
- 2 Min. de lectura
La apnea del sueño es un trastorno respiratorio en el que la persona sufre pausas repetidas en la respiración mientras duerme. Estas pausas pueden durar varios segundos y ocurrir decenas o incluso cientos de veces por noche, afectando la calidad del sueño y la oxigenación del cuerpo.
Es una condición común pero subdiagnosticada, que puede tener consecuencias graves
si no se trata adecuadamente.

Tipos de apnea del sueño
Apnea obstructiva del sueño (AOS): Es la más frecuente. Ocurre cuando los músculos de la garganta se relajan y obstruyen las vías respiratorias.
Apnea central del sueño: Menos común. El cerebro deja de enviar señales adecuadas a los músculos que controlan la respiración.
Apnea del sueño mixta o compleja: Combinación de ambas.
Síntomas comunes
Ronquidos fuertes y constantes
Pausas en la respiración observadas por terceros
Despertares con sensación de ahogo
Somnolencia o fatiga excesiva durante el día
Dolor de cabeza matutino
Irritabilidad, problemas de concentración o memoria
Boca seca o dolor de garganta al despertar
Insomnio o sueño no reparador
Factores de riesgo
Sobrepeso u obesidad
Cuello grueso
Hombres (aunque las mujeres también pueden padecerla, especialmente postmenopausia)
Edad avanzada
Consumo de alcohol, sedantes o tabaco
Congestión nasal crónica o malformaciones en nariz/garganta
Historia familiar de apnea
Apnea del sueño en niños
Es importante destacar que la apnea del sueño también presenta una alta incidencia en niños, siendo la hipertrofia adenoidea y de amígdalas una de las principales causas en este grupo de edad.
No se debe subestimar este padecimiento en la población pediátrica, ya que puede tener consecuencias importantes en su desarrollo, aprendizaje y calidad de vida.
Además, en la experiencia clínica, se ha observado que muchos de los síntomas descritos anteriormente suelen aparecer cuando las apneas ya son severas, especialmente en pacientes jóvenes. Esto subraya la importancia de detectar signos tempranos y acudir a una valoración médica oportuna.

¿Cómo se diagnostica?
El diagnóstico se realiza mediante una polisomnografía (estudio del sueño), ya sea en un laboratorio especializado o con dispositivos portátiles. Este estudio mide la respiración, oxigenación, frecuencia cardíaca, movimientos y ciclos del sueño.
Tratamientos disponibles
1. Cambios en el estilo de vida:
Bajar de peso
Dormir de lado en lugar de boca arriba
Evitar alcohol y sedantes
Tratar alergias o congestión nasal
2. Terapias médicas:
CPAP (presión positiva continua en la vía aérea): Es el tratamiento más eficaz para la apnea obstructiva. Utiliza una mascarilla nasal que mantiene las vías abiertas durante el sueño.
Dispositivos orales: Aparatos dentales que reposicionan la mandíbula o lengua para mantener la vía aérea abierta (ideales para casos leves o moderados).
3. Tratamiento quirúrgico:
Para pacientes que no toleran otros tratamientos o presentan anomalías anatómicas. Incluye:
Cirugía nasal o de paladar
Reducción de amígdalas
Cirugía bariátrica (en casos de obesidad severa)
Estimuladores del nervio hipogloso (en apnea moderada a severa seleccionada)
Complicaciones si no se trata
Hipertensión arterial
Arritmias y enfermedades cardiovasculares
Infarto o accidente cerebrovascular
Diabetes tipo 2
Depresión y ansiedad
Bajo rendimiento laboral o escolar
Mayor riesgo de accidentes de tránsito o laborales
Conclusión
La apnea del sueño es más que solo roncar: es un trastorno serio que afecta a tu salud física y mental. Afortunadamente, puede diagnosticarse y tratarse con éxito, mejorando la calidad del sueño, el estado de ánimo y reduciendo riesgos a largo plazo.






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