Epistaxis: cuando el sangrado nasal puede indicar una enfermedad grave
- Dra. Leisa Velázquez

- 26 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Énfasis en tumores y trastornos hematológicos
La epistaxis es el término médico para el sangrado nasal. Aunque la mayoría de los episodios son benignos y se relacionan con resequedad o traumatismos leves, en algunos casos la epistaxis es un signo de enfermedades graves, como tumores nasales, leucemia, hemofilia u otros trastornos de la coagulación. Reconocer estas causas es clave para un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.
¿Por qué sangra la nariz?
La mucosa nasal contiene una red densa de vasos sanguíneos muy frágiles. Cuando estos vasos se lesionan —por causas locales o sistémicas— puede producirse epistaxis.
Desde el punto de vista clínico, es fundamental distinguir epistaxis simple y ocasional de epistaxis recurrente, severa o inexplicada, ya que esta última puede ser una señal de alarma.

Tipos de epistaxis
Epistaxis anterior
Representa cerca del 90 % de los casos.
Suele ser leve y autolimitada.
Común en niños y adultos jóvenes.
Epistaxis posterior
Menos frecuente, pero más grave.
Sangrado abundante que puede ir hacia la garganta.
Más común en adultos mayores y personas con enfermedades sistémicas.
Requiere atención médica especializada.
Epistaxis como síntoma de tumores
Aunque es poco frecuente, el sangrado nasal persistente o unilateral puede ser la primera manifestación de un tumor.
Tumores benignos
Angiofibroma nasofaríngeo juvenil
Ocurre principalmente en adolescentes varones.
Produce epistaxis recurrente, profusa y unilateral.
Puede acompañarse de obstrucción nasal y deformidad facial.
Tumores malignos
Cáncer de cavidad nasal o senos paranasales
Carcinoma nasofaríngeo
Linfomas
Tumores vasculares malignos
Signos de alarma tumorales:
Epistaxis unilateral persistente
Obstrucción nasal progresiva
Dolor facial
Secreción nasal con sangre
Pérdida de peso inexplicada
Alteraciones visuales
Ante estos síntomas, la valoración por un otorrinolaringólogo es obligatoria.

¿La epistaxis puede ser un signo de hipertensión no diagnosticada?
Sí. En muchos casos, el sangrado nasal recurrente puede ser la primera manifestación de una hipertensión arterial no conocida o mal controlada. Es frecuente que el diagnóstico de HAS se realice después de un episodio de epistaxis atendido en urgencias.
⚠️ Epistaxis + hipertensión no controlada = señal de alerta, ya que también aumenta el riesgo de:
accidente cerebrovascular
infarto
daño renal
hemorragias en otros órganos
¿Cuándo sospechar que la epistaxis está relacionada con hipertensión?
Debe sospecharse especialmente cuando:
Ocurre en adultos mayores
El sangrado es abundante o recurrente
No hay traumatismo nasal
El paciente tiene antecedentes de presión alta
El sangrado es difícil de controlar
Se acompaña de cefalea, mareo o palpitaciones
En estos casos, medir la presión arterial es obligatorio.
Epistaxis y enfermedades hematológicas
Leucemia
La epistaxis puede ser uno de los primeros signos de leucemia, especialmente en niños y adultos jóvenes.
¿Por qué ocurre?
Disminución de plaquetas (trombocitopenia)
Alteraciones en la coagulación
Fragilidad vascular
Otros signos asociados:
Sangrado de encías
Moretones frecuentes
Fatiga
Infecciones recurrentes
Palidez
Hemofilia
La hemofilia es un trastorno hereditario de la coagulación.
Características:
Epistaxis recurrente y prolongada
Sangrados difíciles de controlar
Historia familiar de sangrados
Hemorragias articulares o musculares
En estos pacientes, un sangrado nasal puede ser prolongado y peligroso si no se maneja adecuadamente.
Otros trastornos de la coagulación
Enfermedad de von Willebrand
Trombocitopenias
Uso de anticoagulantes
Enfermedades hepáticas
Insuficiencia renal crónica

Estas condiciones pueden provocar epistaxis espontánea o severa, incluso sin traumatismo.
¿Cuándo sospechar una causa grave?
Debes acudir al médico de forma urgente si la epistaxis presenta alguna de las siguientes características:
Sangrados frecuentes o recurrentes
Epistaxis unilateral persistente
Sangrado abundante o difícil de controlar
Presencia de anemia
Antecedentes de cáncer, leucemia o trastornos de coagulación
Uso de anticoagulantes
Epistaxis en adultos mayores sin causa clara
Diagnóstico
El estudio de la epistaxis sospechosa incluye:
Historia clínica detallada
Exploración nasal con endoscopia
Estudios de sangre (biometría hemática, coagulación)
Estudios de imagen (TAC o RM)
Biopsia (si se sospecha tumor)
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa:
Medidas locales (cauterización, taponamiento)
Tratamiento de la enfermedad de base (leucemia, hemofilia, coagulopatías)
Cirugía o radioterapia (en casos tumorales)
Manejo multidisciplinario (ORL, hematología, oncología)
El papel del otorrinolaringólogo
El otorrinolaringólogo es el especialista clave para:
Identificar el sitio del sangrado
Detectar tumores nasales tempranos
Diferenciar causas locales de sistémicas
Coordinar estudios y manejo especializado
Conclusión
Aunque la mayoría de los sangrados nasales son benignos, la epistaxis recurrente, intensa o inexplicada puede ser un signo de enfermedades graves, como tumores nasales, leucemia, hemofilia u otros trastornos hematológicos.
No normalices el sangrado nasal persistente. Una evaluación médica oportuna puede salvar vidas.
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