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Epistaxis: cuando el sangrado nasal puede indicar una enfermedad grave

Énfasis en tumores y trastornos hematológicos

La epistaxis es el término médico para el sangrado nasal. Aunque la mayoría de los episodios son benignos y se relacionan con resequedad o traumatismos leves, en algunos casos la epistaxis es un signo de enfermedades graves, como tumores nasales, leucemia, hemofilia u otros trastornos de la coagulación. Reconocer estas causas es clave para un diagnóstico oportuno y un tratamiento adecuado.

¿Por qué sangra la nariz?

La mucosa nasal contiene una red densa de vasos sanguíneos muy frágiles. Cuando estos vasos se lesionan —por causas locales o sistémicas— puede producirse epistaxis.

Desde el punto de vista clínico, es fundamental distinguir epistaxis simple y ocasional de epistaxis recurrente, severa o inexplicada, ya que esta última puede ser una señal de alarma.

Tipos de epistaxis

 Epistaxis anterior

  • Representa cerca del 90 % de los casos.

  • Suele ser leve y autolimitada.

  • Común en niños y adultos jóvenes.

 Epistaxis posterior

  • Menos frecuente, pero más grave.

  • Sangrado abundante que puede ir hacia la garganta.

  • Más común en adultos mayores y personas con enfermedades sistémicas.

  • Requiere atención médica especializada.

Epistaxis como síntoma de tumores

Aunque es poco frecuente, el sangrado nasal persistente o unilateral puede ser la primera manifestación de un tumor.

Tumores benignos

  • Angiofibroma nasofaríngeo juvenil

    • Ocurre principalmente en adolescentes varones.

    • Produce epistaxis recurrente, profusa y unilateral.

    • Puede acompañarse de obstrucción nasal y deformidad facial.

Tumores malignos

  • Cáncer de cavidad nasal o senos paranasales

  • Carcinoma nasofaríngeo

  • Linfomas

  • Tumores vasculares malignos

 Signos de alarma tumorales:

  • Epistaxis unilateral persistente

  • Obstrucción nasal progresiva

  • Dolor facial

  • Secreción nasal con sangre

  • Pérdida de peso inexplicada

  • Alteraciones visuales

Ante estos síntomas, la valoración por un otorrinolaringólogo es obligatoria.

¿La epistaxis puede ser un signo de hipertensión no diagnosticada?

Sí. En muchos casos, el sangrado nasal recurrente puede ser la primera manifestación de una hipertensión arterial no conocida o mal controlada. Es frecuente que el diagnóstico de HAS se realice después de un episodio de epistaxis atendido en urgencias.

⚠️ Epistaxis + hipertensión no controlada = señal de alerta, ya que también aumenta el riesgo de:

  • accidente cerebrovascular

  • infarto

  • daño renal

  • hemorragias en otros órganos

¿Cuándo sospechar que la epistaxis está relacionada con hipertensión?

Debe sospecharse especialmente cuando:

  • Ocurre en adultos mayores

  • El sangrado es abundante o recurrente

  • No hay traumatismo nasal

  • El paciente tiene antecedentes de presión alta

  • El sangrado es difícil de controlar

  • Se acompaña de cefalea, mareo o palpitaciones

En estos casos, medir la presión arterial es obligatorio.


Epistaxis y enfermedades hematológicas

 Leucemia

La epistaxis puede ser uno de los primeros signos de leucemia, especialmente en niños y adultos jóvenes.

¿Por qué ocurre?

  • Disminución de plaquetas (trombocitopenia)

  • Alteraciones en la coagulación

  • Fragilidad vascular

Otros signos asociados:

  • Sangrado de encías

  • Moretones frecuentes

  • Fatiga

  • Infecciones recurrentes

  • Palidez

Hemofilia

La hemofilia es un trastorno hereditario de la coagulación.

Características:

  • Epistaxis recurrente y prolongada

  • Sangrados difíciles de controlar

  • Historia familiar de sangrados

  • Hemorragias articulares o musculares

En estos pacientes, un sangrado nasal puede ser prolongado y peligroso si no se maneja adecuadamente.

 Otros trastornos de la coagulación

  • Enfermedad de von Willebrand

  • Trombocitopenias

  • Uso de anticoagulantes

  • Enfermedades hepáticas

  • Insuficiencia renal crónica

Estas condiciones pueden provocar epistaxis espontánea o severa, incluso sin traumatismo.

¿Cuándo sospechar una causa grave?

Debes acudir al médico de forma urgente si la epistaxis presenta alguna de las siguientes características:

  • Sangrados frecuentes o recurrentes

  • Epistaxis unilateral persistente

  • Sangrado abundante o difícil de controlar

  • Presencia de anemia

  • Antecedentes de cáncer, leucemia o trastornos de coagulación

  • Uso de anticoagulantes

  • Epistaxis en adultos mayores sin causa clara

Diagnóstico

El estudio de la epistaxis sospechosa incluye:

  • Historia clínica detallada

  • Exploración nasal con endoscopia

  • Estudios de sangre (biometría hemática, coagulación)

  • Estudios de imagen (TAC o RM)

  • Biopsia (si se sospecha tumor)

Tratamiento

El tratamiento depende de la causa:

  • Medidas locales (cauterización, taponamiento)

  • Tratamiento de la enfermedad de base (leucemia, hemofilia, coagulopatías)

  • Cirugía o radioterapia (en casos tumorales)

  • Manejo multidisciplinario (ORL, hematología, oncología)

El papel del otorrinolaringólogo

El otorrinolaringólogo es el especialista clave para:

  • Identificar el sitio del sangrado

  • Detectar tumores nasales tempranos

  • Diferenciar causas locales de sistémicas

  • Coordinar estudios y manejo especializado

Conclusión

Aunque la mayoría de los sangrados nasales son benignos, la epistaxis recurrente, intensa o inexplicada puede ser un signo de enfermedades graves, como tumores nasales, leucemia, hemofilia u otros trastornos hematológicos.

No normalices el sangrado nasal persistente. Una evaluación médica oportuna puede salvar vidas.

FUENTES DE INFORMACIÓN


 
 
 

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